Orgullo y Prejuicio

Como mi novela favorita es este clásico de Jane Austen, me interesan las adaptaciones tanto en cine como en la televisión que se hacen de este clásico.

Debo reconocerlo: soy una de las tantas admiradoras mundiales del Darcy de Colin Firth. En 1995, la BBC puso al aire una de las mejores adaptaciones de la novela de Jane Austen, en formato de miniserie. La he visto más de diez veces en canales de cable de habla hispana, y una vez en el British Art Centre de Buenos
Aires en pantalla gigante. (No agrego la cantidad de veces que la vi en video porque me da un poco de vergüenza reconocerlo…)

¿Exagerado? Para nada.

Fue tal el furor que causó la interpretación de Colin Firth, que Helen Fielding, periodista que publicaba una columna sobre una joven llamada Bridget Jones, se inspiró en él para componer un personaje llamado Mark Darcy, columnas que después se publicaron en forma de libro bajo el título de Bridget Jones' Diary (en español como El diario de Bridget Jones por la Editorial Lumen –y, sí, lo tengo). Y en la película que se hizo basada en este libro, Colin Firth interpreta a… ¡Darcy!

La miniserie de la BBC es recomendable más allá de Colin Firth. Soberbiamente adaptada, dirigida y actuada, reproduce casi literalmente la novela de Jane Austen, manteniendo su humor, ironía y apuntes de crítica social que caracterizan a la obra. Los escenarios exteriores son reales e incluso Chatsworth, la mansión que “actúa” de Pemberley (la residencia de Darcy), es una construcción mencionada en la novela de Austen. La actriz que interpreta a Elizabeth, es Jennifer Ehle, siempre risueña y despiadada crítica de su entorno. Y una escena agregada en el lago de Pemberley le da un sazón especial.

Otra de las adaptaciones de la novela es la más reciente Orgullo y Prejuicio protagonizada por Keira Knightley y Mathew MacFadyen –un interesante Darcy de ojos claros. Un película no puede ser tan fiel al libro como una miniserie de seis horas. El guión hace los cortes necesarios, pero que no dificultan el seguimiento de la trama ni traicionan el espíritu de la obra. Tanto Keira Knightley como el actor que compone a Darcy, Mathew MacFadyen, cumplen sus papeles a la perfección: ella, encantadora y suspicaz; él, serio y distante, como cualquier Darcy debería ser. Donald Sutherland interpreta a un Mr. Bennett maravilloso. Los paisajes ingleses emocionan por su belleza y los toques de humor irónico son punzantes, tal como los escribió Austen.

¿Pero?

He visto demasiadas veces la miniserie como para hacerle justicia a la película. Sin embargo, creo hay un ingrediente que falta y tal vez llame la atención que lo diga: el romance. María José, una de mis amigas (tan fanática de Colin Firth como la que escribe) definió a la película como “un atracón de Orgullo y Prejuicio” y me parece que acertó. No hay tiempo para los matices, para el lento enamoramiento de Elizabeth, para los cambios profundos que debe hacer Darcy en su camino para obtener el amor de la joven que tanto admira. Ese es el único “pero” que le encuentro. Por lo demás es una encantadora película, digna de la novela en que se basa.

En fin, cualquiera de las dos versiones, un clásico para ver… y ver… y ver… y ver…

Las imágenes han sido tomadas de:

BBC
Yahoo Movies