Presentación

Finalmente, llegó la presentación en la ciudad de Río Cuarto. Nunca había estado, no solo en esa ciudad, sino en la provincia de Córdoba, por lo que a los nervios de conocer un lugar nuevo, se sumaron los normales de una presentación.

En el marco de la III Feria del Libro de la ciudad, junto a María José Mansilla, historiadora y amiga, tuve el agrado de hablar sobre los temas que más me gustan: el amor, la historia y la literatura. La excusa fue presentar Con solo nombrarte, pero pronto el evento se convirtió en una amena charla entre quienes amamos la Historia y buscamos alguna manera de olvidar que es "aburrida" y de proponer nuevas formas de entenderla y de disfrutarla.

Los nervios habían comenzado temprano ese día. Una de las cosas que me gusta hacer cuando llego a una ciudad que no conozco es descubrirla, recorrer a pie sus calles y respirar su aire. Solo estuve el domingo 14, de modo que mi estadia fue muy breve, pero descubrí una ciudad amable, tranquila y consciente de su historia. Y fue precisamente este último aspecto el que más me sorprendió. En la plaza central, me encontré con que la ciudad había sido fundada en 1786 por un personaje con muy mala fama en Buenos Aires: el Marqués de Sobremonte. La reflexión sobre uno de los aspectos principales acerca de la Historia, fue inevitable: ¿quién la escribe? ¿para qué la escribe? ¿cuáles son sus propósitos? Estas son preguntas que siempre conciernen a un historiador y conocer Río Cuarto me permitió pensar que, después de todo, Sobremonte fue un hombre con defectos y virtudes, que pudo fundar Río Cuarto, pudo permitir que Mariquita Sánchez concretara su historia de amor con Martín Thompson y pudo, también, actuar equivocadamente frente a las Invasiones Inglesas. En definitiva, las visiones y opiniones distintas en la Historia pueden convivir y hasta son bienvenidas y sirven para demostrarnos que aquellos que nos precedieron fueron, simplemente, personas.

Otra de las sorpresas que me deparó la ciudad fue la que encontré en el diario local Puntal: una extensa nota anunciando la presentación del libro y haciendo una reseña sobre él.

Hablando ya de la presentación, como dije antes, la reunión se convirtió en una de las cosas que más me gusta: una charla entre personas que disfrutan de la lectura y de la Historia. Hubo todo tipo de preguntas, que fueron desde la enseñanza de la Historia hasta la "perfección" (o no) de Martín Olivera (protagonista de la novela), pasando por las características de la novela romántica o las implicaciones políticas de la difusión de esa "historia aburrida" que tanto desagrada. ¿Debo también agregar que Mariquita Sánchez también apareció como tema? Tan amena fue la conversación que debieron indicarnos que el tiempo había pasado y que otra presentación debía tener lugar en la Sala del Concejo Deliberante de la ciudad. Cuando el tiempo transcurre sin darnos cuenta es una hermosa señal.

No quiero terminar esta crónica sin agradecer a los organizadores de la Feria por haberme invitado y, en especial, a Daniel Bucciarelli de Librería Superior por hacer que todo resultase perfecto. Por supuesto, mi agradecimiento a los que concurrieron a la presentación, tanto por escucharme como por compartir conmigo sus opiniones. Y por último, quiero agradecerle a María José por haberme acompañado y por haber soportado pacientemente, como la gran amiga que es, todos mis nervios.