Dulces curiosidades

Dos cosas muy curiosas relacionadas con la gastronomía me han ocurrido en menos de una semana. La primera, exquisita; la segunda, realmente graciosa.

Con Majo (mi asesora, secretaria, etc.) después de un largo paseo por la Recoleta (siempre recomendable) fuimos a visitar a Angelines, colega docente, amiga de Majo y quien siempre me hace sentir vergüenza al elogiar mis libros y esperar con ansiedad el próximo. Angelines nos esperaba con una merienda abundante y exquisita, dos palabras mágicas en un atardecer de enero con una temperatura de primavera.

Casi al final de la merienda Angelines fue a la cocina y regresó con una torta, pequeña, pero (como mi experiencia en asuntos dulces lo dicta) de un gran sabor. La torta consistía de dos capas de merengue unidas por una capa de crema al chocolate y cubiertas por chocolate en rama. Un verdadero sueño. Lo curioso fue que Angelines me comentó: "la compré especialmente para vos porque tenía chocolate". Me quedé helada: Angelines y yo nos conocemos hace poco tiempo, y allí estaba ella ya mencionando una de mis "rarezas": mi pasión por el chocolate.

No pude dejar de preguntarle a Angelines cómo sabía que me gustaba tanto el chocolate y me respondió que en una ocasión en que habíamos ido a tomar el té me vio frente a un mostrador diciendo: "esa tarta (de almendras y y crema de chocolate) la tengo que degustar".

A veces ciertas frases pueden definirnos, ¿y qué se puede hacer?

La otra curiosidad gastronómica la protagonizaron mi padre y mi hermano.

Me gusta muchísimo cocinar, y una de mis debilidades es hacer mermelada. Esta semana intenté un experimento: mermelada de ciruelas y duraznos (juntos, no por separado). La receta consiste en macerar juntos los trocitos de duraznos y ciruelas durante la noche una parte de fruta por media de azúcar (en general son tazas) para luego hervirlos. En el proceso de maceración, las frutas sueltan agua que, al mezclarse con el azúcar, forman un almíbar. El recipiente, en verano, lo suelo dejar en la heladera porque el calor podría arruinar la fruta.

¿El resultado? Todavía lo ignoro. Mi padre y mi hermano confundieron la preparación con una ensalada de frutas y dieron cuenta de ella anoche.

Se preguntarán si no habrán notado nada raro en la preparación. Sí, aparentemente estaba muy dulce la ensalada de frutas y me recomiendan que, la próxima vez, use menos azúcar.