Mujercitas

Para el que conozca los cuatro libros que componen la historia de la familia March, habrá sido evidente que no comencé por el principio. No sé si mi madre desconocía que Mujercitas era la primera parte de Señoritas, pero la cuestión es que nunca accedió a ese clásico de L. M. Alcott.

La tarea quedó en mis manos, entonces.

Ya un poco fanatizada con la colección Robin Hood, decidí alrededor de los trece años que mi primera compra, (la primera compra con mi propio dinero ahorrado a partir de regalos de abuelos, tíos y padres) fuese, precisamente, el eslabón que faltaba. Clásico de clásicos de la literatura para niños y jóvenes, comprado con muchos nervios y timidez, pasó a formar parte de mi biblioteca (quizás debería decir para niñass y jóvenes... me pregunto... si yo leí y disfruté a Verne y a Salgari, ¿algún muchacho habrá leído y disfrutado a Alcott?).

Aquí están la tapa de Mujercitas, la contratapa y la ilustración que todos los libros de la colección traían en el interior (que no cambió en tantos años). Estas ediciones más nuevas (esta es de mayo de 1988 y tuvo una tirada de 5.000 ejemplares) ya no traían las falsas portadas y las tapas tenían un acabado brillante. Me fascinaba de la contratapa la lista de libros. Pasaba siestas enteras marcando los libros que ya tenía y suspirando por los que me faltaban para completar la colección.






La colección nunca fue completada. Alcott, Verne, Salgari, Spyri comenzaron a ser reemplazados por otras lecturas más "serias".

Pero me sigue poniendo la piel de gallina escuchar ese rumor legendario que sostiene que algún/a niño/a llegó a tener la colección Robin Hood completa.