Concierto de Campanas

El sábado 16 de diciembre pude asistir al Concierto de Campanas que dirigió Llorenc Barber sincronizando el sonido de 53 campanas de iglesias y edificios de Buenos Aires. Es difícil transmitir la sensación: imaginen una Buenos Aires sin ruidos de autos, ni colectivos, ni máquinas que perforan el asfalto, ni bocinas que se quejan. Creo que por primera vez pude experimentar por qué le habían puesto Buenos Aires a la ciudad y no otro nombre. El viento soplaba del este, todas los que presenciábamos el concierto estábamos en silencio, había una atmósfera hermosa y por un momento, imaginé que esos eran los aires que conocieron los que habitaban Buenos Aires en el 1800. ¿Habrá sido el mismo silencio que escuchó Pedro de Mendoza y sus compañeros cuando fundaron por primera vez la ciudad?