13 de diciembre de 2009

La calle Corrientes

No hace falta enumerar demasiadas referencias para hablar de la calle Corrientes de la ciudad de Buenos Aires. La calle es mítica, sobre todo por su agitada vida nocturna, sobre todo en el ámbito teatral. Confieso que no soy una persona de gustos nocturnos, me gusta, más bien, salir por las tardes, sobre todo las de esta época, cuando todavía no hace tanto calor. Y al no ser de gustos nocturnos, durante muchos años desconocí lo que era la calle Corrientes un viernes o un sábado a la noche.

Hace unos años hice un curso de dramaturgia y con mis compañeros iniciamos unas salidas a los teatros de la calle Corrientes, no a esos grandes teatros de revista y grandes producciones, sino a esas salas muy pequeñas, de capacidad para veinte o treinta personas, donde todo lo que ocurre en la escena teatral sucede de manera mucho más cercana y mucho más artesanal. Los actores están ahí, a un metro, las voces están pegadas a tu oído, se puede escuchar el ruido del vestuario de los actores al moverse. La calle Corrientes me deslumbró por esa multitud de gente que salía de los teatros, pequeños o enormes, hablando, comentando la obra que acababan de ver, protestanto por lo mala que había sido o elogiando a tal o cual actuación. No la conocía y quedé enamorada de la noche en la calle Corrientes para siempre.

Sin embargo, como dije, no soy una persona de gustos nocturnos. Hay una calle Corrientes (la misma, pero otra distinta) que me gusta mucho más: la de un sábado a la hora de la siesta. Es más silenciosa, claro, los actores no han llegado todavía a los teatros y la gente todavía no busca lugar para estacionar. Quien conoce a la calle un día de semana, le parecerá un desierto con unos pocos peatones con cara de dormidos. Yo disfruto como nadie esa hora del día. Pierdo horas y horas buscando libros en las librerías de usados y, sobre todo, en las de saldos. Recorro en silencio las librerías, (comprar libros para mí es una actividad que debe realizarse en soledad), miro los libros, busco pequeños tesoros, grandes ofertas, alguna sorpresa, algún capricho. Hago sumas y restas, me preocupo por la cantidad de dinero que puedo gastar o no, finalmente pago y me voy, una y otra vez, de esas librerías que ya son mis favoritas.

Ayer sábado anduve recorriendo esa calle Corrientes que me gusta a mí: solitaria, somnolienta y llena de libros. Volví a mi casa cargada con cinco libros bastante pesados, los que iba hojeando en el colectivo. También volvía, como es evidente, con una enorme sonrisa en la cara.

8 Comentarios:

Marcela Calderón dijo...

Ay, ay, ay.. Voy a seguir mojándote el blog: Durante mis años de estudiante en Bs. As., viví casi tres años en Sarmiento y Callao... ¿Adiviná cuál era mi actividad favorita en las tardes de sábado en qu -por razones económicas- no podía viajar a San Nicolás? Y sí... Tengo tantos libros de esa época. Es de las pocas cosas que extraño de no estar allá y una de las que sí o sí hago cuando viajo de paseo: mis librerías de usados de calle Corrientes.
=)

Veroka dijo...

Me encanta ir, sobre todo de día, así encontré los libros de arte (el de Vincent incluído)y uno de semillas y hierbas que me salió monedas que es un librazo. Tesoritos que se encuentran ahí...

Fiona dijo...

GABRIELA ,EN LA VIDA AMO DOS COSAS: COMPRAR ZAPATOS Y COMPRAR LIBROS...........
VIVIA EN BELGRANO ,CERCA DE LA CALLE JURAMENTO,AHI EN JURAMNETO Y LA VIA HAY UNA DELICIA DE LIBRERIA QUE TIENE MI CORAZON Y MI DINEROOOOOOOOOOO
OTRA .LIBRERIA SANTA FE ,NO SE PORQUE PERO HAGO MILAGROS Y DEBO TENER 15 MINUTOS ANTES DE MI PSICOLOGA Y ME COMPRO UN LIBRO...........
CUSPIDE...........DESPUES DE ZARA DEL ABASTO,MI TOUR OBLIGADO!!!!!
LAS LIBRERIAS DE CORRIENTES SON UN TEMPLO PARA VARIAS PERSONAS
TENES RAZON EN UNA COSA CUANDO COMPRO UN LIBRO TAMBIEN SONRIO!!!!!!!!!!!
UN BUEN RATO
BESO
FIONA
LEI
POR NO SE QUE NUMERO DE VECES ,CON SOLO NOMBRARTE Y DEBO PEDIRTE COMO FAN DE CLO OLIVERA UNA HISTORIA ,ELLA EM INTRIGA.........
Y DE PASO QUE SALGA EL HERMANO....QUE ESTA UN BOMBON......
BESO
FIONA

Bella dijo...

Ay nena, qué coincidencia este post. Terriblemente gigantesca.

Primero, porque yo estudié en la UMSA que está en Corrientes y Callao. Adoro esa universidad.

Y segundo, porque siempre pero siempre mataba las horas muertas antes de una clase comprándome libros de ofertón.

Ayer, que nos reencontramos con los chicos de la facu en la zona, me fui antes de la hora del encuentro y me puse a recorrer librerías. ¡9 libros me compré!

Coincido con vos, comprar libros es una actividad que hay que realizar sola... y que es muy gratificante.

Adoro la calle Corrientes.

Gabriela Margall dijo...

Marcela: ay, che, que se arruina todo, puff ;). Es un lugar hermoso para estar, sobre todo si a uno le gustan los lugares tranquilos y con poca gente.

¡Beso!

Gabriela Margall dijo...

Vero: claro, yo también tengo mi pequeña colección de arte, a veces encontrás libros muy buenos, a un precio hermoso ;).

¡Beso!

Gabriela Margall dijo...

Fiona: comprar libros es una tarea muy íntima, casi como comprar ropa, uno se tiene que probar y probar cosas antes de encontrar la adecuada.

¡Saludos!

Gabriela Margall dijo...

Bella: y claro, es un lugar mítico de Buenos Aires, no es casual que todos nos demos un paseíto por ahí de vez en cuando, sobre todo si nos gustan los libros.

¡Saludos!