Las cartas que no llegaron

Una de las figuras más tristes de la Revolución de Mayo, y una de las pocas mujeres recordadas de esa época, es María Guadalupe Cuenca, la esposa de Mariano Moreno. Sin duda, muchos habrán leído esas cartas tristes a un Moreno que ya había muerto, en los que los celos, el amor y lo cotidiano de la vida se mezclan con lo público, demostrándonos que nada queda al margen de la historia, si no que existen temas marginados.

Hace unos meses ya, leí, gracias a la recomendación de Mariana, una lectora fiel desde el inicio, el libro Lupe de Silvia Miguens (Tusquets, 2009, 1° edición de 1996), el cual tenía ganas de recomendarles. Desde el inicio, el libro me sorprendió por su enfoque:  la historia se inicia en Chuquisaca, en donde se conocen Lupe y Mariano. Pero, en lugar de contarnos cómo se conocen Moreno y Guadalupe, nos narra la tensión que hay entre Lupe y su madre ante la aparición de un hombre. Dos mujeres, una niña, otra joven aún, solas, sin un padre, sin un marido, que se encuentran frente a un joven Moreno idealista, fuerte, honesto y atractivo. Hombre codiciado, Moreno terminará eligiendo a la más joven para compartir su vida y allí, justo en esa elección, comenzará el viaje de Lupe hacia su destino final, que muchos desconocíamos, ya que la historia parece haberla congelado en esas cartas a su marido ya fallecido. Y, precisamente, otro hallazgo del libro de Silvia Miguens es intercalar esos episodios con las reflexiones de una Lupe que recuerda desgarrada todo lo que le sucedió, un desgarro que se acerca a los límites de la locura, pero que nos devuelve a esa mujer que quedó atrapada en el mito de unas cartas que no llegaron.

Lupe es un libro sensorial, uno lo lee y escucha casi como si le estuvieran hablando en voz baja, una voz íntima, de tardes de siesta compartidas entre mujeres que bordan y esperan a sus hombres, sin poder hacer mucho más. Un libro donde muchos mienten, pero también dicen la verdad, donde muchos sufren pero no lo dicen. Un libro escrito a media voz, un libro que sigue los vaivenes del pensamiento de Lupe, un libro que nos recuerda lo que las esposas de esos "grandes hombres de Mayo de 1810" sufrieron al ver pelear, partir, y finalmente morir a sus hombres. Un libro de mujeres que se han quedado tristemente solas, esperando cartas que no llegan.

Recomendado queda, entonces, si todavía no lo leyeron, Lupe, este bello libro de Silvia Miguens.