Catorce

El sábado pasado estuve de compras por la calle Corrientes. Ya les conté alguna vez que cada tanto me voy de paseo por las librerías de saldo y las librerías clásicas para ver qué se encuentra. Hacía bastante que no iba y bueno, me traje una cierta cantidad de libros... catorce para qué negarlo ;). No fue fácil el regreso a casa: catorce libros, más el resfrío que me tiene a medio respirar desde hace una semana, más viajar parada en el colectivo haciendo equilibrio con los libros, la cartera e intentar escuchar música al mismo tiempo fue un desafío. Pero sobreviví, y acá les muestro  lo que compré, algunos comentarios, recomendaciones y también una aproximación al modo en que me documento a la hora de escribir mis novelas.


Los dos primeros que compré  son los que se ven en la foto de arriba: Primeras damas argentinas. Mujeres en la cima del poder de Julio A. Sierra y Jane Austen de Óscar Sánchez. Ninguno de los dos libros me resulta interesante en el sentido académico, pero sí es esa clase de libros que después me arrepiento de no comprar, son los libros que aportan datos que a los libros académicos se les escapan. No revisé el de las primeras damas, pero sí el de Jane Austen (lo revisaba mientras viajaba en colectivo, no pregunten cómo porque no recuerdo :) y si bien es imposible que resulte superador de la biografía de Claire Tomalin me interesó al ver une los eventos de la vida de la escritora a los hechos históricos más importantes de la época. No lo leí, pero creo que puede llegar a ser un libro recomendable y costaba 20 pesos o menos, así que vale la pena.


Pasemos a los libros académicos comprados en librerías clásicas. Aquí fue donde tuve el mayor gasto, en realidad, la mayor inversión y también el mayor placer. ¡Viva el bajo pueblo! La plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo de Gabriel Di Meglio (pueden ver programas de Di Meglio en el canal Encuentro) y La ley es tela de araña. Ley, justicia y sociedad rural en Buenos Aires. 1780-1830 de Raúl Fradkin (quien fue mi profesor :) son de la editorial Prometeo y pertenecen a una enorme colección que hizo la editorial de trabajos de historia, sociología, economía y que están a precios muy accesibles. Esplendores del Centenario. Relatos de la elite argentina desde Europa y Estados Unidos, selección y prólogo de Leandro Losada, publicado por el Fondo de Cultura Económica, es una recopilación de fuentes de principios del siglo XX, época que siempre me interesa y espero volver a retomar algún día. Este es un libro recomendable para todo público, no es que no recomiende los dos anteriores, pero voy a hablar de ellos más abajo. El libro negro es Civilidad y política en los orígenes de la nación argentina. Las sociabilidades en Buenos Aires, 1829-1862 de Pilar González Bernaldo de Quirós, también de Fondo de Cultura Económica. Este libro es quizá el menos apto para todo público, es la publicación de la tesis doctoral defendida en la Sorbona de Pilar González y es uno de esos libros fundamentales que deben estar en la biblioteca de todo historiador.


También académico, está el libro de Marcela Ternavasio, Historia de la Argentina, 1806-1852 que es parte de una colección de la editorial Siglo XXI, "Biblioteca básica para todos", lo que claramente está señalando que es un libro de divulgación histórica. Esta es la clase de libros que recomiendo a los que quieran iniciarse en historia y leer un poco más allá de tanto best seller histórico que hay por estos momentos. Editoriales como Siglo XXI, Prometeo, Fondo de Cultura Económica son las editoriales que hay que buscar a la hora de encontrar material de investigación y lectura histórica. Por supuesto, hay algunos textos que requieren una formación particular para poder comprenderlos (así como la publicación de una tesis doctoral en física cuántica lo requeriría), pero esas mismas editoriales tienen colecciones de divulgación que tienen por objetivo acercar esas investigaciones el público en general. A los que les interesa leer historia, queda hecha la recomendación.


Otros libros que no pude dejar pasar. La colección de Félix Luna la voy completando de a poquito (hay dos colecciones, una azul con biografías y esta que es verde y es temática o trata procesos históricos). No voy a negarlo, no me fascinan estos tomitos, pero son un buen punto de partida si uno quiere tener una primera noción de historia argentina o de un proceso histórico determinado. El libro grandote y verde es una Historia de la Salud Social en Argentina, confienso que enseguida pensé en Federico Elisalde y lo compré. Es pesadísimo y no muy recomendable, pero salía 5 pesos y era imposible que lo dejara pasar. Lo mismo me pasó con esos dos libros de Daniel Larriqueta, La Argentina imperial y La Argentina renegada, aparentemente estos libros son ensayos históricos, digo aparentemente porque me costó encontrar información en internet sobre este libro o sobre su autor, habrá que leerlos para solucionar el misterio. El último es Historias de la historia de Carlos Fisas y según estuve viendo es una recopilación de explicaciones sobre diversos hechos de la historia de España, siempre viene bien tener ese tipo de libros a mano.


Dejé estos dos últimos para el final porque son dos joyitas, uno de saldo y el otro usado que no pude resistir. Uno es una fuente, Representación de los hacendados y otros escritos de Mariano Moreno que pertenece a la colección "Memoria argentina" de Emecé. Tengo una particular devoción por esta colección de Emecé, no es fácil conseguir las fuentes editadas, uno termina recurriendo a las clásicas (e ilegales) fotocopias, así que tener en las manos este tipo de fuentes es importante para mí. Es una colección que ya está en saldo y algunos apenas se consiguen (y otros dejé pasar alguna vez y me arrepiento terriblemente. El otro libro es Literatos y excéntricos. Los ancestros ingleses de Borges, de Martín Hadis, el único libro no histórico (aunque histórico también) y bueno, precisamente eso, hace un relato sobre la ascendencia inglesa de Borges, que tan influyente es en su literatura. Y creo que es por este libro que voy a empezar la lectura.

Habrán notado que no hay nada de ficción en mis compras, últimamente ando alejada de la ficción. Es un poco extraño, pero son épocas, ya volveré a retomar el camino. Fue un post excesivamente largo, creo, pero es una interesante aproximación al modo en que me documento para escribir las novelas: mucho material académico, algo de divulgación, algo de fuentes.