¿De qué se trata todo esto?



Hace unos días hablábamos con Silvia Itkin, mi editora de Ediciones B, sobre lo importante que era el número de publicaciones sobre historia en el mundo de los libros en Argentina. Ensayo, novela, investigación académica, divulgación, la oferta de libros sobre historia, pasada y reciente no hace más que aumentar. Nos preguntábamos por qué sucedía esto en nuestro país en particular y no ocurría en otros países. Hablábamos sobre lo mucho que siempre estaba politizada la realidad argentina y lo bueno que era esto (en estos días la palabra "politización" parece una mala palabra pero no lo es). Y pensaba también en el 25 de mayo, yo que soy tan poco afecta a las fechas patrias y en esa frase que siempre  nos acompaña desde que empezamos la escuela e incluso antes: "el pueblo quiere saber de qué se trata".

Haya sido dicha o no por los políticos que hicieron la Revolución de Mayo (no eran próceres, que se convirtieran en próceres fue una operación intelectual posterior), la frase la repetimos desde chicos, disfrazados de damas antiguas y caballeros o con la cara pintada de negro y vendiendo velas o mazamorra. Siempre, desde chicos, actuábamos eso que de grandes seguimos repitiendo como sociedad "querer saber de qué se trata". 

No es casual que en cada crisis, en cada acto político se vaya a la Plaza de Mayo a ver de qué se trata lo que está ocurriendo, porque ya instalada como mítica, la plaza y la frase "el pueblo quiere saber de qué se trata" nos convoca y nos redefine como seres que forman ese colectivo social que llamamos Argentina.

Buen aniversario para todos, entonces, y sigamos tratando de entender de qué se trata todo esto.

En la foto: en un acto de jardín de infantes a los cuatro años, bailado con un vestido que me había hecho mi abuela Rosa, con peinetón (que no se ve) y con una mantilla de encaje, también de mi abuela. Seria como siempre ante las fotos, con mi rubio natural ;) y un poco más sonrosada que en la actualidad (mis mejillas han perdido casi todo color :).