Visita a San Juan

Este fin de semana estuve en la 4° Feria de la Cultura Popular y el Libro de Rawson en la provincia de San Juan. Han sido dos días agitados con muchísimas actividades y gente por conocer.

Ni bien llegué tuve la oportunidad de participar del Primer Simposio de Investigadores de Historia de la Facultad de Filosofía Humanidades y Artes en conjunto con la Junta Historica Provincial y departamental de Rawson. Después del susto del viaje (hablo más abajo) no pude sentirme más cómoda. Estaba entre historiadores que contaban sus experiencias como investigadores, las dificultades de hacer historia en San Juan y las conclusiones que obtenían de sus investigaciones. Me sentí muy afortunada de participar de ese encuentro y escuchar la pasión que ponen al hacer Historia.

Por la tarde tuve el placer de escuchar parte del concierto que dio la Sinfónica de Niños de Villa Mercedes, Jáchal. Serios, concentrados, y muy tímidos algunos, los chicos ejecutaron piezas que incluyeron temas del folklore argentino, fragmentos de Vivaldi y hasta "Another brick in the wall" de Pink Floyd.


La presentación de mi novela supuso todo un desafío para mí porque fue la primera vez que tuve que presentar alguno de mis libros sola. Por suerte el público fue muy cariñoso y le tuvo paciencia a esta tímida en recuperación y participó de una charla en la que hablé de mis inicios como escritora, de mis primeros libros, de La princesa de las pampas y de mis objetivos como historiadora y la divulgación de la Historia.  Había lectoras de mis libros así que pudieron contarme qué les había parecido y brindarme su cariño. Por supuesto, no podía ser de otra manera, en algún momento empecé a hablar de Mariquita Sánchez de Thompson y de esa frase que cada vez más siento como un mandato. "Quiero escribir la historia de las mujeres de mi país" y de cómo las mujeres habían participado de la construcción del país y habían sido invisibilizadas. Como sorpresa totalmente inesperada al final de la presentación el Honorable Concejo Deliberante de Rawson me nombró "Huésped de Honor de la Ciudad de Rawson".

El domingo me hicieron una entrevista junto a Lucía Muñoz, la secretaria de Cultura de la Municipalidad de Rawson, quien después de llevó a conocer la Casa Natal de Domingo F. Sarmiento. Aquí con la sonrisa que siempre me dibuja conocer un edificio histórico y, más aún, el retoño de la famosa higuera de doña Paula Albarracín: 


Un párrafo aparte se merecen mis viajes. Fueron mis dos primeros viajes en avión. En realidad iba a viajar el viernes por la madrugada y el vuelo fue cancelado por las malas condiciones climáticas después de cuatro horas de espera. Fue reprogramado para el día siguiente y si bien las condiciones climáticas no eran tan malas como el día anterior, estaban más que agitadas. El despegue de la pista de Aeroparque me dejó un pelín asustada para qué negarlo. Básicamente, en el despegue atravesé una tormenta provocada por la sudestada y durante todo el vuelo el avión se movió y bastante. Simpático. Muy simpático. Confieso que estoy reconsiderando un poquito mi amor por las lluvias y la sudestada y esas cosas ;). Eso sí, el viaje de vuelta estuvo mucho más tranquilo, sin turbulencias, ya más preparada y sin tanto miedo. El despegue es complicado, sí, pero si no hay que atravesar una tormenta es mucho más tranquilo y el aterrizaje, a pesar del dolor de oídos y los mareos, tiene la ventaja de dar esa tranquilidad de estar en tierra. La experiencia de los primeros vuelos me dejó pensando ¿qué tenían en la cabeza los que hicieron los primeros intentos de empezar a volar? y ¿qué sentirán los astronautas? 


¿Una decepción? Dos: me dijeron que San Juan era una zona seca en la que nunca llovía. Si vi el sol dos veces fue mucho, ¡estuvo todo el tiempo nublado, con viento y hasta llovió! En un momento empecé a pensar que el avión me había llevado a otro lugar y no estaba en San Juan ;). Y como estuvo tan nublado vino la otra decepción: me habían recomendado mucho las estrellas del cielo de San Juan (por obvias razones, el clima es tan seco que se deben ver clarísimas) y bueno, no pude verlas. Pero las decepciones no son irreparables, solo debo volver y rogar que no llueva :D.

Sin Juan Manuel Cáceres y Lucía Muñoz mi presencia en Rawson hubiese sido imposible. Tanto Juan como Lucía son de esas personas que están llenas de ideas y parecen tener una energía inagotable. Juan Manuel estuvo desde el principio organizando todo mi viaje para que todo estuviera perfecto dentro de una Feria organizada con esmero y pasión. Mención especial para Claudia y Enrique que fueron los encargados de llevarme y traerme en mi estadía en Rawson y me deleitaron con sus diálogos ocurrentes (una promesa es una deuda, alguno de esos díalogos van a estar en la próxima novela :). La amabilidad con la que me trataron los rawsinos fue increíble, desde el intedente Juan Carlos Gioja, diputados, concejales, hasta los lectores de La princesa de las pampas que estuvieron en la presentación, me hicieron sentir cómoda y bienvenida todo el tiempo. En algún momento deberé volver a conocer el sol y las estrellas de San Juan.