Torta de almendras de 1830

Cuando hice este video les prometí que iba a hacer una receta del Manual de la criada económica y las madres de familia que había comprado en la Feria del Libro. El libro no tiene demasiadas recetas dulces y de las que están no muchas son practicables. Muchas recetas son típicas de la cocina española e incluyen arroz, buñuelos, frituras y no son de mis favoritas. 

Sin embargo, como ven en las fotos que acompañan a este post, sí había una receta y es la que voy a compartir con ustedes y recomendarles que la pongan en práctica. La Torta de Almendras tiene como receta original el siguiente texto:

TORTA DE ALMENDRAS
El peso de tres huevos con cáscara es lo que se ha de tomar de harina e igual cantidad de manteca fresca, y la misma cantidad de azúcar rallado, con el que se machacan tres onzas de almendras dulces peladas, como se acostumbra; se añade un poco de corteza de limón o de agua de flor de naranja para darle buen olor; se echan los tres huevos, y se mezcla todo muy bien en el mortero para formar una pasta: se toma una tartera; se unta el fondo con manteca muy fresca, y se hace cocer a fuego lento con lumbre debajo y encima, y se formará la torta, que se come fría o caliente, pero siempre se le echa azúcar raspada muy fina por encima.

Obviamente había que desmantelar un poco la receta para lograr realizarla. Corrí varios riesgos, sobre todo con los pesos, pero por fortuna las proporciones salieron bien. La receta señala varias características de las medidas de peso de la época: aún no se había adoptado el gramo como medida de unidad de peso y muchas cosas se hacían "a ojo". No sé si lo conté alguna vez, cocino cosas dulces desde hace mucho y si algo aprendí es que la pastelería requiere pesos y medidas exactas, así que me ocupé de lograr una receta con las medidas en términos actuales:

Ingredientes

3 huevos (los huevos en la actualidad vienen con un peso estándar de 60 gramos cada uno)
180 gramos de manteca
180 gramos de azúcar común
180 gramos de harina común (usé de la 0000)
85 gramos de almendras (3 onzas)
Ralladura de un limón
Agua de azahar (no la usé, solo usé el limón)

En cuanto a la preparación y la cocción, ahí fue lo más complicado. No tenía mortero y menos aún "lumbre debajo y encima". Tuve que recurrir a lo que normalmente se hace para preparar un budín o una torta de manteca con el horno moderado y vigilar el tiempo de cocción. La preparación sería así:

1-Asumí que, al no tener heladera, la manteca estaría "a temperatura ambiente" como siempre se dice en las recetas. Entonces, mezclé la manteca blanda con el azúcar común.
2-A esa mezcla le agregué los huevos de a uno, mezclando bien con cuchara de madera.
3-Agregué la ralladura de limón, las almendras molidas (en lugar de machacarlas las trituré en la procesadora hasta dejarlas bien chiquitas) y mezclé bien.
4-Agregué la harina.
5-Rocié un molde con spray vegetal (odio enmantecar los moldes, larga historia...) y coloqué la preparación en un molde de 24 cm de diámetro por 6 cm de alto.
6-Puse la torta en un horno precalentado a 180° C.
7-El tiempo de cocción fue de unos 25 minutos, hasta que la torta se doró por arriba y por los bordes.
8-Retiré la torta del horno y la espolvoreé con azúcar impalpable.


Bien, algunas cuestiones a tener en cuenta. Como la torta no tiene ningún leudante (no había en esa época), no sale nada esponjosa, sino más bien pesada dada la cantidad de manteca que lleva en los ingredientes. Y gracias a esa proporción de manteca que lleva, queda sabrosísima aunque tiene como diez mil calorías por centímetro cuadrado :D. ¿Vieron que todo lo rico engorda? Es porque las sustancias grasas son las que mejor transportan los sabores. Ah, la contradicción :).

En fin, que la torta es riquísima pero para comer de a poquito para poder saborear el gustito de 1830. El libro fue impreso en la Imprenta de la Gaceta Mercantil de Buenos Aires en 1833, ¿habrá comido el mismísimo Rosas esta receta? ¿Quizá Manuelita? ¿Esteban Echeverría? Me gustaría pensar que sí.

Acompañé la torta con un té de naranjas y flores de aciano que me trajo mi amiga Majo desde Londres, ¿no son una belleza las florcitas? Moría de ganas por lucirlas en alguna foto :).