Una cita los martes: Un oficio para toda la vida

Escribir es un oficio para toda la vida. Hay que desarrollar el músculo de la paciencia y el del trabajo. Pensar en términos provisorios siempre ayuda. Si un ejercicio se termina convirtiendo en una novela bastante lograda, mejor. Pero es imposible de prever. Y escribir con la autoexigencia de que eso que escribimos tiene que ser genial, puede resultar frustrante.