Una cita los martes: Que yo no tengo la culpa

LEONARDO. -¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!
porque yo quise olvidar
y puse un muro de piedra
entre tu casa y la mía.
Es verdad. ¿No lo recuerdas?
Y cuando te vi de lejos
me eché en los ojos arena.
Pero montaba a caballo
y el caballo iba a tu puerta.
Con alfileres de plata
mi sangre se puso negra,
y el sueño me fue llenando
las carnes de mala hierba.
Que yo no tengo la culpa,
que la culpa es de la tierra
y de ese olor que te sale
de los pechos y las trenzas.
Federico García Lorca, Bodas de sangre.

El domingo pasado, 18 de agosto, se cumplió un nuevo aniversario del fusilamiento de Federico García Lorca. En 1838, en plena Guerra Civil Española, Gracía Lorca fue fusilado y enterrado en una fosa común. Aún hoy no se sabe dónde están sus restos.