Visita a Tandil

Este fin de semana pasado estuve en la Feria del Libro de Tandil. Como les contaba en la entrada anterior tenía organizada dos actividades: una, una charla sobre narrativa histórica y la otra, la presentación de La hija del Tirano, mi novela más reciente. 

Alicia y Fabiana de Alfa Librería hicieron todo lo posible para que todo estuviera perfecto, tanto la charla del viernes como la presentación del sábado. La charla tuvo una hermosa concurrencia, mucha gente que se dedicaba a narrar y se armó un hermoso intercambio. La presentación de La hija del Tirano del sábado estuvo coordinada por Dora Cerón, mientras que su amiga Sara leía fragmentos de la novela. ¡Gracias Dora  y Sara por una presentación tan hermosa!

Como siempre, me vuelvo sin fotos sobre la mayoría de las actividades, pero, (y este es un pero importante) me vine con varias fotos de las sierras de Tandil. La ciudad de Tandil y sus sierras no eran nuevas para mí, hace varios años (me cuesta decir que son 19 :D) fui de campamento precisamente a Tandil, en un viaje organizado por mi escuela. Una de las excursiones consistió en escalar una de esas sierras, toda una hazaña para un ratón de biblioteca con alergia al turismo aventura como yo ;) y es uno de los recuerdos más queridos de mi adolescencia. De Tandil me había traído una hermosa experiencia, pero no había podido volver. Por eso comprenderán mi cara de felicidad al estar en la cima de la sierra.



La ciudad de Tandil

Monumento a Martín Rodríguez, fundador del Fuerte de Tandil

En la cima de una de las sierras.






Mi cara de felicidad porque estaba en la cima de una de las sierras de Tandil.
Cara de felicidad más de cerca ;).

El lago que se forma en el Dique.
El viaje de vuelta tuvo una sorpresa: niebla en la llanura pampeana con un amanecer hermoso. La foto no es de muy buena calidad pero quería compartirla igual:


Fue un viaje precioso, lleno de gente encantadora que me hicieron sentir como en casa. De nuevo, Alicia y Fabiana de Alfa Librería se encargaron de que todo saliera perfecto. ¡Gracias a las dos por permitirme estar en Tandil y en su Feria del Libro!