Una cita los martes: En una carnicería

...Buenos Aires en un panteón, con la diferencia que los muertos padecen y sufren y pierden la esperanza de resucitar con sus propios cuerpos. Se dicen horrores cometidos con las mujeres y familias de los libertadores o sublevados... ¡Qué cuadro de horrores y crímenes presentan estos países al filósofo filantrópico que no ve sino hermanos en la especie humana! No extraño que la nueva generación no sea tan sentimental como nosotros: se cría en una carnicería y no podría vivir tal vez si fuera más sensible.

Mariquita Sánchez a su hijo Juan Thompson, 26 de noviembre de 1839. 
Mariquita estaba exiliada en Montevideo y Juan estaba en Corrientes, ambos en oposición al gobierno de Rosas