Una cita los martes: Esperando al Mesías

Aquí estamos esperando al Mesías Político con más ansia que esperaron a Aquél. Nadie sabe los grandes misterios. Se rompe la cabeza de cavilar, de querer penetrar en el porvenir. El tiempo pasa con lentidud para el que desea y es infeliz. Se pierde la paciencia y la conformidad: aquí tienes la situación de la mayor parte de la sociedad. Los que tienen más fe, esperan y callan; los que no tienen fe, murmuran con indiscreción. Tristeza y desaliento en general. Por lo que a mí toca, solo tengo la alternativa de las penas y los cuidados. Toda mi familia dividida, como sabes, no me ofrece sino inquietudes de todo género.

Mariquita Sánchez a su hijo Juan Thompson, 
Montevideo 3 de febrero de 1840.

En esos años de exilio en Montevideo, Mariquita estaba separada de todos sus hijos: algunos en Europa, otros en provincias enemigas de Rosas, otros en Buenos Aires. El mesías al que refiere Mariquita era el político/militar que esperaban los unitarios de Montevideo. El mesías los liberaría de Rosas y los llevaría de nuevo a Buenos Aires. En esos años se creía que Lavalle era ese mesías, pero sus errores militares y derrotas clausuraron esa posibilidad.