Novedad de abril: La dama de los espejos


La dama de los espejos
Sinopsis

Una noche de 1801, María Josepha Petrona de Todos los Santos, iba a casarse con Diego del Arco. El hombre había sido elegido cuidadosamente por sus padres, los Sánchez de Velazco. Pero ella se rehusó. Apeló al Virrey para evitar un matrimonio que iba en contra de su voluntad y lo logró. Tenía apenas catorce años. 

Mariquita Sánchez se convirtió entonces en heroína de su propia historia y guía férrea de su propio corazón. Mariquita traspasó los límites impuestos por la época. Amó los libros, amó la política, amó los salones de su casa donde recibió a intelectuales, poetas, militares, patriotas. Amó a un hombre, Martín Thompson, con quien recorrió el difícil camino de la Revolución de Mayo. Cuando la felicidad le dio la espalda, amó más todavía –con locura, por error y a destiempo. Crió a sus hijos, escribió bellísimas cartas, trató como amigos a los protagonistas de su tiempo. Fue una dama francesa en Buenos Aires. Fue la más porteña de todas las damas del Río de la Plata. Fue una de las mujeres más ricas de la ciudad y fue la rebelde que mendigó un hogar en Montevideo en los años del rosismo.

Mariquita Sánchez vive en las páginas de La dama de los espejos. Del modo en que solo una escritora como Gabriela Margall podía lograr: con el pulso de la época narrado magistralmente con detalles y matices. Muy lejos de la imagen canónica de la dama que prestó su casa para que se entonaran las estrofas del Himno Nacional, aquí vive una mujer que se entregó a la extraordinaria aventura de elegir su destino. 


Estaba en el aeropuerto de Chapelco, cuando recibí un mail de mi editora diciéndome que ya los libros habían llegado de imprenta y que mi nueva novela, La dama de los espejos, estaría en las librerías este fin de semana. El trabajo de muchísimos años llega a las librerías y no puedo estar más contenta.

¿Qué mejor forma de volver de mis vacaciones en San Martín de los Andes? En los días que vienen les voy a mostrar algunas de las muchísimas fotos con las que me vine del paraíso, porque para mí, ese lugar es el paraíso. Les dejo una foto, creo que mi favorita: una selfie con el lago Huechulafquen, el maravilloso volcán Lanín y yo, feliz :).