Una cita los martes: No me quito las franelas


Vamos a encargos. Las cuentas te las mandaré pronto, pues son un gran paquete y por eso no van hoy. Si pudieras mandarme un generito de lana bonito para forrar mi saco carmelita, para darle más largo y más ancho y hacerlo una cosa decente, esto sería bueno. (...) Necesito una pollera de franela blanca, ya sabes, como las uso, con el ruedo de lo mismo y otra camiseta, que me haga Rafaela con las mangas más largas y menos largas del cuerpo. Nunca he tenido tanto frío, de modo que no me quito las franelas y es preciso mudarme. La pollera, de franela buena también. El género de mi saco que sea bastante para las mangas anchas y esclavina, como uno que le verás a Mme. Blanc.

Mariquita Sánchez a su hija Florencia Thompson, desde Montevideo, sin fecha (ca. 1839).