Una cita los martes: Tan delicada y tan rara



Hace ocho días que padezco cruelmente de un nacido en un brazo, afortunadamente es el izquierdo, pero he tenido tantos dolores, y tengo, que me dan fiebre y como mi carne es tan delicada y tan rara que un araño me vuelve loca y me dura un siglo, padezco, te aseguro, mucho, y ni puedo vestirme ni lavarme ni peinarme, todos estos tormentos grandes para mí. Tú suspiras porque me vaya a ésa (ciudad), pero no sé yo misma lo que voy a hacer. 
Mariquitá Sánchez a su hija Florencia Thompson, 
16 de mayo de 1841.