Documentando La Dama de los Espejos

No, por ahora no voy a hablar de los textos que usé para escribir La Dama de los Espejos. Hoy quiero mostrarles algunas fotos que anduve compartiendo por las redes sociales y que mostraban la salida de mi nueva novela (para encontrarme en las redes sociales pasar por acá).

Primero les quería contar que algunos medios ya estuvieron hablando de la novela y recomendándola. El diario El Puntal, por ejemplo, La Mañana de Córdoba y también Andrea de El pantano de Fiona.

La primera foto es una selfie de celular esta autora con su libro en la mano. Todavía no había llegado La Dama de los Espejos a las librerías. La saqué el jueves 27 de marzo, todavía tenía los pulmones llenos del aire puro de San Martín de los Andes pero los rulos ya disfrutaban de la humedad de Buenos Aires:


La segunda foto también es de celular y documenta la primera vez que ví la novela en una librería y en vidriera. La librería en cuestión es la bellísima Ateneo Grand Splendid, una de las librerías más bellas del mundo:


Ese libro sobre Renoir me llama por mi nombre... :)

Y la tercera foto que comparto con ustedes tiene que ver con mi tablero. Escribo frente a un tablero de corcho en el cual he prendido con chinches muchísimas cosas. Todo un universo de cosas que tienen dos propósitos: recordarme algún dato que olvido con facilidad y, sobre todo, hacerme descansar la mirada:


En el tablero todavía hay post-its que utilicé durante la escritura de La Dama de los Espejos, uno de ellos dice "Liberté, liberté cherie" que es un verso de La Marsellesa (amo esta versión en particular y la escuché durante toooodo el proceso de escritura de la novela, ya hablaré de eso) y que es el título de un capítulo de la novela.

Hay tres fotos que seguramente reconocieron enseguida: dos de Audrey Hepburn y una de Marilyn Monroe, a las que les pido todas las mañanas un poco de glamour ;). Hay varias etiquetas de ropa, sobre todo de una marca Como quieres que te quiera, que suele tener bolsas hermosas. Hay dos series de fotos mías, son éstas y éstas que están pegadas sobre la computadora. Verán dos tarjetas con muñecas, son unas muñecas coreanas llamadas Pullip Dal y no solo tengo las etiquetas, sino también las muñecas. Hay una viñeta de El Eternauta, una específica: la muerte del Mano. Si leyeron El Eternauta saben bien que es una de las muertes más bellas de la literatura. Hay dos elementos relacionados con Victoria Ocampo, realmente la admiro: un prendedor con sus clásicos anteojos y una postal de Villa Ocampo. Debajo del tablero pueden ver: un calendario, un lapicero y un recipiente rosado (es de Hello Kitty) en el que guardo mis brochas de maquillaje. Detrás de los pinceles se ve una cajonera de cartón que contiene todo tipo de útiles de librería: gomas de borrar, ganchitos, abrochadora, cinta scotch, etc. En la parte superior de esa cajonerita hay una foto un poco tapada por una florcita violeta, en esa foto estamos mi hermano Nicolás, apenas se ve la cabecita, y yo, de cuatro años y medio (si quieren puedo subir la foto completa :D). Hay también dos imágenes de decoración, una la del patio de una casa chorizo (me encanta ese tipo de casas) y la otra es una escena de té que me encanta; las dos imágenes fueron sacadas de revistas de decoración. Hay varios prendedores pinchados aquí y allá. Hay un llaverito plateado y que no se entiende bien que es: es la Piedra de la Rosetta, regalo de mi amiga Majo.

En fin, como verán hay de todo. Escribir requiere mucha concentración, la vista se cansa, hay momentos en los que uno no sabe bien qué escribir... El tablero tiene la función específica de ayudarme a descansar mientras escribo. Las etiquetas, imágnes, prendedores se van renovando con el tiempo pero el tablero me acompaña siempre. Ahora bien, ¿alguien recuerda en qué novela mía aparece algo similar a este tablero?