Una cita los martes: No sé qué voz íntima que me hablaba de usted...


 Mi querida amiga:
No sé en qué disposición de espíritu le encontrarán a Ud. estos renglones. ¡Hace tanto tiempo que no nos vemos! Somos como dos viajeros cada uno de los cuales da la vuelta al mundo por su lado y de cuando en cuando se encuentran sobre el boulevard y conversan de sus excursiones como si el día antes se hubiesen separado.
Mis viajes son por las regiones del papel impreso -las más severas y en donde no tratamos sino a personas de nuestra completa satisfacción. Allí he encontrado un retrato de Mme. Recamier, pintado con la pluma de M.Guizot: se lo  mando a Ud.
Cumplo al hacer esta remisión con un mandato que me impone no sé qué voz íntima que me hablaba de Ud. durante la lectura atenta que he hecho dos veces de este precioso estudio. ¡Ojalá le proporcione la distracción de algunos momentos!

Juan María Gutiérrez a Mariquita Sánchez,
junio 12, a la noche 
(sin referencia de lugar o año,
probablemente en Buenos Aires, 1868)


Me había olvidado por completo que tenía una imagen de Gutiérrez jovencito. ¿Qué les parece? ¿Da para galán de la anfitriona de Buenos Aires?

¿Dije alguna vez que estoy muy enojada con Mariquita por haber quemado las cartas de Juan María Gutiérrez? Cómo quisiera saber qué decían esas cartas.

Esta carta que cito hoy es una de las pocas que sobreviven. El próximo martes les cuento qué pensó Mariquita sobre el libro de Madame Recamier.