Botas rojas y Lynda Carter

Cuando era chica, amaba a la Mujer Maravilla. La amaba, mal, con pasión. Daba vueltas en el patio hasta quedar mareada para ver si podía, de alguna manera, convertirme en ella. Me ponía cintas en la frente y en las muñecas haciendo de cuenta que eran sus brazaletes y su corona. Usaba un hilo enrollado a la cintura, era el lazo dorado. Hay una foto mía en la que tengo una cinta en la frente. Estoy segura de que estaba jugando a la Mujer Maravilla.

Foto de Pinterest
De esa obsesión, solo quedaron las ganas de tener las botas rojas que usaba Lynda Carter en el programa. No creo que alguna vez se me pasara por la cabeza comprarme un par de botas rojas de cuero, no las usaría nunca. Sin embargo, hoy ocurrió algo que me hizo comprar unas botas rojas.

Hace tiempo que queria unas nuevas botas de lluvia. Había visto en un negocio de Ramos Mejía unas botas imitación Hunter (pueden ver qué son las botas Hunter por acá) que también son llamadas botas Wellington y tienen un aire inglés que es evidente. Las originales son carísimas y bueno, me conformé con las imitación que se venden en Ramos Mejía que son muy bonitas.

La cuestión es que yo quería unas botas verde militar de las que ya no quedaba mi número. Me ofrecieron, en cambio, unas rojas.

Oh.


¿No son hermosas?

Así que aquí estamos, la niña y la mujer esperando que llueva, así salimos a chapotear en la lluvia con nuestras botas rojas.

Me pregunto si Lady Matanza usará botas rojas los días de lluvia... ;)

Para terminar, Lynda Carter hipster, ¿no es bella?

Foto de Pinterest